La adopción de una cultura y un hábito de colaboración, es el gran caballo de batalla de las iniciativas Social Business de comunidades de empleados. El mayor de los riesgos de fracaso en estos casos es precisamente que las personas no participen. Las estrategias comunitarias que persiguen asegurar esta adopción son múltiples y hemos hablado de ellas otras ocasiones.
En este artículo quiero hacer hincapié en un ámbito muy relacionado con la tecnología, pero sobre todo con los procesos organizativos. Es la integración de nuestra comunidad con nuestra actividad diaria, con las herramientas, sistemas y aplicaciones corporativas. La integración con nuestros procesos de marketing y comerciales, procesos de producción, de gestión de proyectos, de gestión de personas, soluciones de movilidad, etc.
Si las soluciones 2.0 y los nuevos procesos introducidos no se relacionan de forma natural, fácil y transparente con nuestras actuales tareas y formas de trabajar, y con las herramientas y entornos tecnológicos, no serán utilizadas. Se provocará rechazo y el éxito se verá comprometido.
El nivel de integración puede ser de dos tipos:
- integraciones ligeras, con los diferentes sistemas y con la intranet corporativa manteniendo en todo momento la separación lógica de los sistemas hasta
- entornos únicos, donde no exista una separación lógica y las capacidades sociales y transaccionales se integren en un único entorno conformando, por ejemplo, una Intranet o Extranet 2.0.
Lo ideal sería llegar la segunda opción, si bien la realidad que nos encontramos en nuestros proyectos es la primera. Es habitual encontrar integraciones parciales, con diferentes sistemas corporativos o externos, que inevitablemente conducirán a una convergencia de sistemas y a un entorno único.
Desde mi experiencia he participado en múltiples proyectos Social Business con integraciones, tecnológicas y de procesos. Algunos ejemplos son:
- Gestión de personas 2.0, integrando la gestión competencial, de desempeño y de compensación con la actividad comunitaria, la generación de conocimiento 2.0, valoración social de compañeros, responsables, relaciones, etc. Evaluaciones de desempeño enriquecidas de forma automática en función de la reputación comunitaria, el nivel de aportación, de soporte, el reconocimiento como experto, las opiniones, etc.
- Procesos formativos, integrando en un portal social entornos personalizados de aprendizaje y comunidades formativas, donde los cursos de catálogo y los contenidos elearning son un recurso más, y normalmente no el más importante. Integración con el ERP de Recursos Humanos.
- “Porfolio mobile”, integrando y movilizando en un único entorno multi-plataforma la actividad comunitaria con la actividad comercial, actividad de proyectos, servicios, alertas, monitorización, soporte, etc.
- Gestión de proyectos 2.0 que se integra con las soluciones de project management “formales” en entornos colaborativos por proyectos. Los casos de uso son múltiples, como blogs que los Jefes de Proyecto utilizan como cuaderno de bitácora o de los expertos para publicar su conocimiento; tablones o microblogs donde se difunden noticias, novedades, agendas; tareas 2.0 en forma de tickets o wikis colaborativos construidas y enriquecidas por los miembros del equipo; foros o discusiones para dudas y soporte; gestión de ideas o propuestas de mejora, etc. Activos del proyecto generados en la comunidad que finalmente se integran en los entornos de gestión tradicionales.
- Integraciones de acceso y seguridad, de forma que sea transparente y sencillo la validación y el acceso a los entornos y que la información fluya de manera fiable y exacta.
- Integración comercial, donde nuestro CRM tenga una cara social y donde el seguimiento de leads y clientes, las actividades de marketing y la elaboración de ofertas tengan una base colaborativa que consolide y enriquezca el CRM corporativo.
A nivel de implementación, el reto es responder a los diversos requerimientos organizativos con un buen análisis y diseño de los diferentes interfaces. Técnicamente no existen mayores problemas. Hoy en día casi todo es integrable de manera normalizada y sencilla. Estándares de generación de componentes, portlets, widgets en base a servicios web, hacen que los conectores no existentes ya en el mercado sean fácilmente desarrollables y mantenibles.
Las conclusiones de nuestras experiencias son claras. La integración mejora la usabilidad, los casos de utilización, la satisfacción del usuario, la venta interna de la iniciativa, la adopción y en definitiva, aumenta las probabilidades de éxito.



